Cómo hidratarse antes, durante y después del ejercicio.


Durante la actividad física, el cuerpo pierde líquidos a través del sudor y la respiración, lo que puede afectar el rendimiento deportivo, la capacidad de concentración y la recuperación. Este artículo te guía sobre cómo mantenerte bien hidratado en cada etapa del ejercicio.
¿Por qué es tan importante hidratarse al hacer ejercicio?
Cuando haces ejercicio, tu temperatura corporal aumenta y el cuerpo activa mecanismos de enfriamiento como la sudoración. Si no repones los líquidos perdidos, podrías enfrentar:
- ✓Calambres musculares.
- ✓Dolor de cabeza.
- ✓Fatiga temprana.
- ✓Dificultad para concentrarte.
Una pérdida de líquido equivalente al 2% del peso corporal puede reducir el rendimiento físico.
¿Cuándo y cuánto tomar?
Antes del ejercicio
250–500 ml entre 30 a 60 minutos antes. Mejora el transporte de oxígeno y previene la fatiga temprana.
Durante el ejercicio
100–150 ml cada 15 a 20 minutos. Regula la temperatura, evita calambres y mejora la resistencia.
Después del ejercicio
1 a 2 litros, idealmente en la primera hora post entrenamiento. Ayuda a eliminar toxinas, rehidratar y acelerar la recuperación muscular.
¿Y si entrenas por más de una hora?
Para entrenamientos largos o de alta intensidad, no basta con solo agua. Se recomienda consumir bebidas hidratantes que contengan:
- ✓Carbohidratos → mantienen los niveles de glucosa.
- ✓Sodio y potasio → reponen electrolitos perdidos.
Estas bebidas ayudan a sostener el rendimiento y prevenir la hiponatremia (nivel bajo de sodio en sangre), una condición que puede ser peligrosa si se consume solo agua en exceso sin reponer minerales.
Señales de alerta de deshidratación durante el ejercicio
Detente si presentas alguno de estos síntomas:
- ✓Sudoración excesiva.
- ✓Mareos o sensación de desmayo.
- ✓Sequedad en la boca.
- ✓Disminución del rendimiento.
- ✓Orina muy oscura después del ejercicio.
Ante cualquiera de estos síntomas, detén la actividad y rehidrátate de inmediato. El agua también es tu aliada en el movimiento. Mantén siempre tu botella cerca, escucha tu cuerpo y recuerda que una buena hidratación es parte esencial de cualquier plan de entrenamiento.
Recuerda
Tu salud, tu energía y tu recuperación te lo agradecerán.




